Después de la fundición o la impresión 3D, los módulos de combustible de superaleaciones pueden contener microporos y defectos internos. El prensado isostático en caliente (HIP) es esencial para eliminar la porosidad y consolidar la microestructura. Esto mejora significativamente la resistencia a la fatiga y garantiza la fiabilidad a largo plazo bajo la entrega de combustible a alta presión.
Los componentes del sistema de combustible fabricados con aleaciones como Inconel 625 y Rene 65 se someten a tratamiento térmico de superaleaciones para mejorar la distribución de fases y el endurecimiento por precipitación. Este proceso aumenta la resistencia a la deformación, la oxidación y la fatiga térmica, crucial para las zonas de combustible de alta temperatura.
El sellado preciso y la regulación del flujo requieren un control dimensional exacto. El conformado final se realiza mediante mecanizado CNC de superaleaciones, que garantiza la compatibilidad con inyectores, reguladores de presión y accesorios aeroespaciales. Para canales profundos o conectores complejos, el mecanizado por descarga eléctrica (EDM) permite una alta precisión sin estrés mecánico en las paredes delgadas.
Los módulos del sistema de combustible expuestos a combustibles corrosivos y subproductos de la combustión se benefician de recubrimientos protectores. El recubrimiento de barrera térmica (TBC) mejora la resistencia a la oxidación y previene la degradación en zonas de alta temperatura. Después del recubrimiento, los componentes se verifican mediante pruebas y análisis de materiales para garantizar la adhesión, uniformidad de espesor y estabilidad a largo plazo.