Dado que las aleaciones de alta temperatura impresas por LENS pueden contener porosidad interna o tensiones residuales, se aplican técnicas avanzadas de END antes de comenzar cualquier postprocesamiento. La radiografía y el escaneo por TC detectan vacíos internos, mientras que las pruebas ultrasónicas verifican la continuidad de la unión entre las capas depositadas. Estas inspecciones suelen combinarse con pruebas y análisis de materiales para evaluar la integridad estructural sin dañar la pieza.
Las pruebas mecánicas determinan el rendimiento de las aleaciones producidas por LENS en condiciones operativas reales. Se realizan ensayos de tracción, evaluación de la vida a fatiga, evaluación de fluencia y mediciones de dureza para validar la estabilidad mecánica. Después del tratamiento térmico o la densificación por HIP, las propiedades pueden igualar o superar a los materiales forjados, especialmente en superaleaciones a base de níquel como el Inconel 718.
Se realiza una inspección microscópica de secciones transversales para analizar la estructura granular, la calidad de la fusión y la distribución de fases. El análisis metalográfico revela la efectividad del tratamiento térmico en el refinamiento de la microestructura y la reducción de la anisotropía. Las condiciones de los límites de grano son cruciales para las aleaciones utilizadas en generación de energía y aplicaciones aeroespaciales.
Después del acabado CNC, las verificaciones dimensionales mediante CMM (Máquina de Medición por Coordenadas) y escaneo 3D confirman la precisión de las tolerancias. La medición del perfil superficial garantiza que las superficies de sellado y las interfaces de montaje cumplan con las especificaciones. El acabado de precisión mediante mecanizado CNC de superaleaciones restaura la consistencia dimensional antes del montaje final.
Para sistemas rotativos y de alta presión críticos, las pruebas funcionales en entornos operativos simulados son esenciales. Los ciclos térmicos, las pruebas de presión y la simulación de cargas de tensión replican las condiciones del mundo real. Estos procedimientos de validación se aplican ampliamente en los sectores de petróleo y gas y militar y defensa, garantizando una fiabilidad a largo plazo y resistencia a la fatiga.