Un sistema de revestimiento por láser de 8 kW es capaz de depositar capas de recubrimiento entre 0,5 mm y 2,5 mm en una sola pasada, dependiendo del material y los parámetros del proceso. Para construcciones más gruesas, se pueden realizar múltiples pasadas con un control preciso de superposición, permitiendo espesores totales de hasta 6–8 mm mientras se mantiene la integridad estructural y la unión metalúrgica.
Las superaleaciones de alto rendimiento como Inconel 718, Stellite 6, y Hastelloy C-276 permiten un revestimiento multicapa estable. Sin embargo, los materiales sensibles al calor pueden requerir ciclos de enfriamiento controlados y acabados intermedios para prevenir porosidad o agrietamiento.
Para el revestimiento multicapa, el postratamiento se vuelve esencial. Procesos como el prensado isostático en caliente (HIP) y el tratamiento térmico mejoran la densificación y reducen la tensión residual en recubrimientos más gruesos. La precisión dimensional y las tolerancias finales pueden restaurarse utilizando mecanizado CNC de superaleaciones.
Los recubrimientos más gruesos se utilizan con mayor frecuencia en sectores críticos como la generación de energía y el petróleo y gas, donde la resistencia al desgaste y la protección contra la corrosión son esenciales. En las industrias marítima y minera, se prefieren las capas de revestimiento por láser más gruesas por su resistencia al impacto y recuperación dimensional durante la reparación de ejes o árboles.