El revestimiento por láser deposita material solo en áreas específicas, creando una capa protectora densa y unida metalúrgicamente que resiste la abrasión y el daño superficial. En comparación con la soldadura convencional, el proceso minimiza la dilución y las zonas afectadas por el calor, permitiendo una cobertura precisa de superficies críticas en álabes de turbina y componentes de bombas utilizados en las industrias de petróleo y gas y marina.
Superaleaciones de alto rendimiento como Stellite 6, Hastelloy C-276 y Nimonic 90 ofrecen una resistencia excepcional a la corrosión, erosión y ataques químicos. Su aplicación mediante revestimiento por láser resulta en un recubrimiento uniforme con porosidad mínima, ideal para sistemas de alta presión y alta temperatura.
Para optimizar completamente la resistencia mecánica y la durabilidad, las piezas revestidas por láser pueden someterse a tratamientos como tratamiento térmico y prensado isostático en caliente (HIP). Estos procesos refinan la estructura granular y eliminan la porosidad, reduciendo la iniciación de grietas bajo fatiga y mejorando el rendimiento en entornos químicos y térmicos agresivos.
El revestimiento por láser se integra bien con el mecanizado CNC de superaleaciones, permitiendo la recuperación dimensional y un acabado superficial fino. Este tratamiento híbrido garantiza que las superficies de sellado, las interfaces giratorias y las áreas propensas a la corrosión mantengan su integridad estructural y estén listas para el ensamblaje.
La protección mejorada contra el desgaste y la corrosión mediante revestimiento por láser es fundamental en sectores como la generación de energía y la defensa militar. Los componentes expuestos a flujos de gas a alta temperatura, fluidos agresivos o cargas cíclicas continuas se benefician enormemente de este enfoque, logrando una mayor vida útil y reduciendo el tiempo de inactividad por mantenimiento.