La tomografía computarizada (TC) es uno de los métodos de ensayos no destructivos (END) más efectivos para identificar defectos de pecas en componentes producidos mediante fundición monocristalina y solidificación direccional. Las pecas aparecen como regiones segregadas lineales o en forma de canal causadas por convección solutal impulsada por flotabilidad durante la solidificación. La tomografía computarizada detecta estas anomalías internas capturando variaciones de densidad de alta resolución dentro del volumen del componente. Debido a que las pecas contienen granos equiaxiales desalineados y ricos en soluto en lugar de una estructura monocristalina uniforme, crean patrones de absorción únicos que la imagen de TC puede revelar con una claridad excepcional.
Las pecas exhiben cambios localizados en la composición de la aleación, típicamente enriquecidos en elementos como Mo, W o Re, lo que altera la densidad en esa región. La tomografía computarizada mide la atenuación de rayos X, lo que la hace sensible a estas diferencias de densidad. Esto permite a los inspectores identificar canales de segregación que no pueden ser detectados por métodos superficiales. Las aleaciones propensas a la segregación refractaria, como CMSX-7 o Rene 108, producen un contraste de TC pronunciado, lo que facilita la visualización y evaluación de las pecas.
A diferencia de la radiografía convencional, la TC proporciona reconstrucciones completamente tridimensionales. Esto permite a los ingenieros rastrear los canales de pecas a lo largo de la pala o pieza fundida, evaluar su orientación y determinar si penetran en regiones críticas de carga. Las pecas a menudo se forman cerca de superficies curvas, redondeos o transiciones de espesor a delgado, áreas donde los métodos 2D podrían pasarlas por alto. El corte transversal por TC permite un mapeo detallado de defectos para la corrección del proceso y decisiones de aceptación.
Los resultados de la TC proporcionan retroalimentación esencial para refinar las velocidades de extracción, el diseño térmico del molde y los gradientes de solidificación en la fundición direccional. Debido a que las pecas no pueden ser eliminadas por procesos posteriores como el HIP, la detección temprana es crítica. La tomografía computarizada permite a los fabricantes identificar tendencias como zonas de segregación recurrentes, puntos calientes en las paredes del molde o gradientes térmicos insuficientes, permitiendo la mejora continua de los parámetros de fundición.