La diferencia clave radica en cómo se solidifica el material. La estereolitografía (SLA) utiliza un láser UV para curar resinas fotopoliméricas líquidas en capas sólidas, lo que resulta en superficies excepcionalmente suaves y alta resolución. En contraste, el Modelado por Deposición Fundida (FDM) funde y extruye filamentos termoplásticos como PLA o ABS, mientras que el Sinterizado Selectivo por Láser (SLS) fusiona materiales en polvo como nailon utilizando un láser de alta potencia.
SLA ofrece el mayor nivel de detalle y el acabado más suave entre las tecnologías de impresión 3D en plástico. Su mecanismo de curado por láser produce capas delgadas y una resolución de características fina, ideal para prototipos visuales, modelos médicos, dispositivos microfluídicos y componentes altamente detallados. FDM no puede igualar el detalle de SLA debido a las líneas de capa visibles, y SLS, aunque fuerte y funcional, produce una superficie granular que requiere postprocesamiento.
Los materiales SLA son a base de resina y excelentes para la precisión, pero pueden no igualar la tenacidad mecánica de los termoplásticos FDM o los polvos de nailon SLS. Para piezas funcionales con alta durabilidad, FDM y SLS generalmente superan a SLA. SLA se prefiere cuando la precisión, la estética de la superficie y la geometría intrincada son los requisitos principales.